jueves, 27 de septiembre de 2007

Irresistible seducción



¿Cómo describirlo? ¿Cómo poner en palabras toda la magia y la seducción de este frenético lugar? LLegamos de la mano de amigos, y cosechamos muchos más entre sus magnéticas paredes. Hacía tiempo que entre un fin de semana y otro ibamos a bailar y conocer gente copada en Zen. Sabíamos que se juntaban muchas parejas swinger ahí, pero todavía no habiamos tenido el placer de encontrarlos, o mejor dicho, de conocerlos. Hasta que un viernes fuimos y nos encontramos con una pareja amiga, que ya había hecho contacto con aquel gran grupo sw. Nos presentaron a los que estaban aquella noche, y realmente nos fascinó la onda de todos.
Reunidos en un lugar estratégico del boliche, cada viernes y sábado la temperatura sube al máximo al ritmo de la música, las caricias y los besos compartidos entre todos.
Las mujeres del grupo son muy lindas y sensuales. Cada movimiento deja entrever un gran caudal de erotismo y seducción. Vestidas para matar, bailan y se tocan entre ellas, dejando al mundo que las rodea sin respiración.
En un principio recuerdo que me sentí un poco inhibida, no sabía cómo introducirme en ese mundo tan seductor. Poco a poco, un par de ellas fueron animándome a soltarme y disfrutar a full del juego. Es así que entre un tema y otro, empecé a prenderme de sus caderas , piernas y bocas con gran deseo .
Los hombres observan y cuidan a sus mujeres del acecho de innumerables curiosos que se acercan atónitos a mirar este magnífico juego. También participan de los bailes eróticos, compartiéndose sus mujeres, tocando y besando a las que deseen.
Zen es el lugar donde se gesta la previa hot que hace falta para dar lugar luego a encuentros íntimos mucho más calientes.
Es justamente en este grupo donde conocimos a la próxima pareja con la que estuvimos.
Ella bajita, muy armoniosa, pero sobre todo, muy fogosa. Él alto, muy piola y ardiente también. Ellos fueron los primeros a los que conocimos del grupo, con los primeros que tuvimos confianza.
Los bailes sensuales y calientes en Zen fueron levantando temperatura entre los cuatro. Entre nosotras mucha franela, al igual que entre mi chico y ella y el vago y yo. Una cosa llevó a la otra, y un sábado terminamos camino al telo sin demasiadas vueltas.
Aquel auto hervía, y no porque le faltara agua, jajajaj. Sentadas en el asiento trasero, nosotras nos matamos hasta llegar al hotel. Una vez en la habitación el juego siguió sin pausas. Pero esta vez le dimos participación a los hombres que estaban más que calientes por tocarnos. Recuerdo que comencé con mi chico, pero rápidamente fuimos cruzándonos hasta terminar él saboreándo su dulce conchita y yo dejándome saborear por la incanzable lengua de el otro chico. Fue todo muy feroz. Me vienen flashbacks donde la veo a ella cabalgando sobre mi chico, él agarrandola de sus muslos para metersela con más fuerza. Yo abriendo bien mis piernas para que el otro chico me penetre suave pero tenazmente. Recuerdo que me super relajé y empecé a aprisionar su pija en mi conchita para buscar esa dulce explosión.... hasta que la encontré. Guauuu....Mmmmmmm.... todos estabamos muy calientes. Las posiciones rotaban de una pareja a otra. 69, cuatro patitas, lenguas,mmmmm.... en un momento mi chico volvió a mi y empezó a cogerme con furia hasta sentir su respiración entrecortada en mi pecho. Uyyy.... que ricooo.
Así nos iniciamos en este embriagante grupo. Y como siempre, por suerte, nos rodeamos de nuevos amigos... algunos de noche y cama... otros sólo de noche y tragos. Y son ellos los que luego nos invitaron a otro lugar que hacía tiempo queríamos conocer. Pero les anticipo, si Zen nos pareció magnético... mmmm.... este otro lugar.... como decirlo.... te devora.

domingo, 16 de septiembre de 2007

ZEN

Conocímos aquel embriagante lugar de la mano de un par de parejas amigas. Hasta ese día nunca habíamos si quiera escuchado su nombre, pero desde aquella noche, ZEN se transformó en nuestro espacio de placer por excelencia. Nos gustó tanto su onda, nos sentimos tan cómodos y extasiados, que nos fuimos convirtiendo en habitués del lugar casi sin darnos cuenta.
Muchas veces fuimos solos en busca de acción, y no la encontramos,jajajaja. Pero sabíamos que algún día algo iba a pasar.
Ese finde hacía mucho frío. Pleno julio. Estabamos muy ansiosos porque se presentaba la Sexpo en Zen. Fuimos los dos solitos, primero a cenar en el restobar ( un lugar maravilloso, por cierto) y después salimos a visitar los distintos stands. Todo muy excitante. Juguetes de todo tip y tamaño; chicas porno vendiendo sus productos; repostería hot; ropa sexy,mmmm.... de todo un poco, y más.
En uno de nuestros tantos paseos cruzamos a una parejita joven, lindos los dos. Intercambiamos miradas, y cada uno siguió su rumbo. Obviamente nos dimos cuenta al instante que era una pareja sw, o si no lo eran, estaban a punto de serlo, jajjaja.
Nos fuimos a la pista central a mirar un show de sexo en vivo que estuvo buenísimo. Estabamos parados mirando, cuando sentí que alguien tocó mi hombro. Me di vuelta y eran ellos, la parejita, que nos saludaban tímidamente con la mano. Nos acercamos de una, jajajajaj . Empezamos a charlar de todo un poco y yo le dije directamente a ella que eramos sw. No se mostró tan sorprendida ante mi comentario, al contrario, sus ojos brillaban cómplicemente. La verdad no tenía ganas de dar tantas vueltas, y le pregunté de una qué buscaban ellos. Me contó que tenían ganas de experimentar sensaciones nuevas y que estaban decididos a empezar esa noche.
Estuvimos charlando un rato más en el boliche, y como ellos estaban más que decididos, en cuestión de media hora estabamos camino al telo.
Ambos eran lindos. Ella morocha, de cabello hasta los hombros, delgada, muy atractiva. Él un poco más alto que ella, de tez blanca, cabello ondulado, lindo chico.
Lo que más les despertaba curiosidad a ambos era el juego de ella con otra mujer. Nunca lo había hecho, pero tenía muchas ganas de experimentar.
Llegamos al hotel y nos acostamos las dos en la espaciosa cama. Nos miramos a los ojos, me acerqué lentamente a su boca y empecé a besarla. Ella se prendió de mi cuerpo con un gran deseo. Sus manos me recorrían toda con desesperación. Rápidamente las dos buscamos saborearnos, y nuestras lenguas se hundieron en nuestras profundidades. Ella me lamía con devoción, y yo por supuesto le devolvía esa rica gentileza de la misma forma. Estuvimos un buen rato gozándonos las dos hasta que ellos entraron en el juego. Mi chico empezó a comerle la conchita mientras ella todavía me estaba comiendo a mi. Entonces se dio vuelta y se recostó con las piernas abiertas para que él la saboreara más. Su chico, por su parte, también me abrió las piernas y comenzó a lamerme toda. Recuerdo su lengua caliente y muy húmeda deteniéndose en mi clítoris dulcemente, haciéndome retorcer del placer. Fue subiendo lentamente, besando mis lolas apasionadamente, hasta llegar a mi boca y sumergirme su lengua . Mis manos recorrían su cuerpo suavemente, hasta que llegué a su gran pija, dura y ardiente. Mi manos la tomaron y empecé a masturbarlo despacito hasta que mi boca se apoderó de ese miembro con gran deseo. Ella también lo saboreaba a mi chico con locura. Podía ver la cara de placer de ambos. La imagen me calentaba aún más. Los cuatro jugamos un buen rato con nuestras bocas hasta que no aguantamos más. Ella recostada en la cama abrió las piernas y mi chico la penetró lentamente. Sus manos deseperadas rasguñaban su espalda y mis brazos. Él también me acomodó en la cama, me subió las piernas y empecé a sentir su dureza entrando en mi conchita empapada. Sus movimientos eran suaves al principio, pero después empezaron a tomar un ritmo enloquecedor. Me hacía gozar como loca. Ella tomó a mi chico de la mano y se paró, dándole la espalda y apoyándose en el respaldar de la cama. Su cola paradita lo volvió loco, la tomó de la cintura y empezó a penetrarla fuertemente. Ella gritaba del placer. Luego volvieron a la cama, y ella se acostó a mi lado. Mientras ellos nos cogían, nosotras nos besamos nuevamente. Al oído me decía que le encantaba como la cogía mi chico... y lo que había hecho conmigo. Cogimos los cuatro apasionadamente. Mi chico explotó en un hermoso orgasmo y ella se acercó a mi para besarme más. Entre las dos empezamos a hacerle sexo oral a su chico, que a esa altura no aguantaba más y terminó explotando y tirándonos su interminable leche en nuestras caras. MMmm. Nosotras continuamos besándonos bañadas de placer.
Sin dudas ese fue uno de los mejores encuentros que tuvimos hasta ahora. Los dos nos super calentamos y disfrutamos a full. También los incluimos en nuestra cama por bastante tiempo, porque el solo hecho de recordarlos nos hace acabar dulcemente.
Es así que Zen se convirtió en nuestro paraiso terrenal. Y eso que todavía no habíamos conocido la mejor parte de su misterio.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Cinco



Habíamos pasado por varios encuentros con parejas y dos trios HMH, y la líbido pedía más. Aquella tarde mi chico se puso en contacto con una pareja y con uno de los solos con los que habíamos estado ( el mejor, jajajaj). En un rato se armó una juntada en el departamento de nuestro amigo . La propuesta me parecía interesante, y me sentía tranquila porque ibamos a estar con él, porque en el supuesto caso de que el tipo de la pareja no me calentara, tenía la opción de estar con mi amigo, y obviamente con mi chico.
A las 12:30 de la noche estuvimos puntuales en el dpto. Por suerte la otra pareja no había llegado, así que aprovechamos para charlar un poco, y nuestro amigo, por supuesto, rápidamente empezó a meter manos, jajajaj.
Sonó el timbre. Eran ellos. Ella me impactó. Delgada, de muy buenas formas, morocha, muy atractiva. Él ..... no me movió ni un pelo. Tomamos unos tragos, mientras charlamos de todo un poco. En un momento mi amigo se levantó, apagó un par de luces y puso música. Empezaba la fiesta.
Mi chico bailaba con ella, yo con él, y P(mi amigo) se dedicaba a seleccionar la música apropiada para la situación. El ambiente se tornó cada vez más caliente. Los cuerpos se rozaban, insinúandose caricias. Las manos y los abrazos se mezclaban, las caras se acercaban. Naturalemente empezamos a sacarnos la ropa, mi flaco a ella, él a mi. Ella era hermosa. Su cuerpo invitaba a los más bajos instintos. Mi chico estaba más que caliente. Podía ver en su mirada sus ganas locas de cogerla. Ellos nos llevaron lentamente a un gran sofá, donde nos sentamos con las piernas abiertas de par en par. Los besos se hacían cada vez más intensos. Poco a poco fueron bajando hasta llegar a nuestras conchitas, que a esa altura ya hervían de placer. En ese momento me entregué a su lengua y empecé a gozar de su movimiento. Ella se retorcía de placer al sentir la ferocidad de mi chico en su clítoris. P se acercó y empezó a besarnos a las dos , mientras nos tocaba las lolas. Nosotras nos mirabamos sedientas, buscando el momento de tocarnos, nos deseabamos tremendamente.
Después los tres tipos se pararon y nosotras nos arrodillamos para sentir sus grandes miembros en nuestras bocas. Tanto los calentamos, que sin darnos cuenta empezamos a sentir la abundancia de sus leches en nuestro cuerpo. Entonces empezamos a besarnos, saboreándonos, y saboreándolos.
El juego continuó rápidamente. Empezamos a coger furiosamente. Mientras a mi me cogía el vago, mi chico y P la tomaron a ella. Uno le chupaba la conchita, y ella le saboreaba la pija al otro. Así estuvimos un largo rato. Mi chico la puso de cuatro sobre un sillón y empezó a pentrarla suavemente. Me calentaba muchísimo verlo. Creo que en esta experiencia eso fue lo que más me calentó, porque yo no tuve tanta piel con el vago. Sin embargo, me solté y traté de relajarme , para disfrutar de toda la situación.
Después de un largo juego, nos tiramos todos a descansar un rato. Ella a mi lado. Sin darme cuenta, empezamos a tocarnos las dos. Se acercó a mi oído y me dijo :
" Vamos a la pieza, quiero estar a solas con vos". Mmmmm. Nos fuimos corriendo practicamente y cerramos la puerta. Nos tiramos deseperadas en la cama, y empezamos a besarnos como locas. Ella encima mío, frotaba su clítoris contra mi pierna. Yo la agarré de sus nalgas y empecé a frotarla más fuertemente. Nos comíamos la boca, nos besamos los pechos, o mejor dicho, nos devorabamos los pezones. La calentura nos descontrolaba. Entonces sentí su respiración entrecortada, su jadeo cada vez más agudo e intenso. Explotó en un riquísimo orgasmo y nos abrazamos tiernamente.
Ellos abrieron la puerta de la habitación y se sumaron. Yo me quedé de pie con el vago, que subía y bajaba, lamiéndome toda. Yo agarraba su cabeza y me la metía entre las piernas para sentir nuevamente su lengua devorándome. Mi chico con ella en la habitación principal.La alzó y la penetró asi, de parados. Esa imagen me mató. Mmmm: La tomó de la cola con fuerza y la movía con un ritmo enloquecedor. Ella gozaba como loca. Entonces tomé al vago de la mano y nos fuimos a uno de los sillones del living. Me puse de cuatro y empezó a penetrarme con una cadencia que fue tomando cada vez más fuerza. Me encanta eso. Mmmmm: Su pija era grande. Me hacía vibrar toda. Mi chico ahora estaba sentado en un sillón, ella encima moviéndose lentamente, mientras él le chupaba las lolas, le besaba el cuello y la boca desesperadamente. El final fue casi paralelo. Me di vuelta y él empezó a masturbarse sobre mi cara. La imagen se repetía entre mi chico y ella. Y.... finalmente los dos volvieron a bañarnos con sus ardientes líquidos.
Es increible lo que me calienta recordar ese encuentro. Por mucho tiempo cogimos como locos recordándola. El sólo escuchar cada detalle de lo que mi chico hizo con ella me hacía ( y me hace) explotar al instante. Esa es la magia de esta historia swinger: La adrenalina que te produce, la exaltación constante de la líbido ante el más mínimo detalle.
La búsqueda nos llevó a otros destinos sin darnos cuenta. Después de un tiempo, los contactos de la página resultaron insuficientes. Muchas vueltas, mucho histeriqueo. Salimos al encuentro de nuevos horizontes y llegamos a ese mágico lugar.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Poemas

Me encantaron los poemas de mi amigo Víctor González Solano. Realmente un suspiro del alma. Con su permiso, tomé prestado algunos para compartir con uds. Disfruten amigos!!!


Respuesta
Torso desnudo.
Lengua que camina despacio y silenciosa.
Piel que se eriza.
Hendija que divide el final de tu espalda.
Punto de unión.
Jugos de amor.
Alzo mi rostro… tomo un respiro.
Me embriago.
Entonces entiendo el por qué de la vida.

Tormenta
Paso a paso, como llovizna de abril,
mi saliva se va quedando
en cada poro de tu piel.
Y en la horcadura donde emana la vida
se riega mi simiente,
liberando una tormenta
de placer y de gloria,
acto seguido… la calma.

Aroma
No es la fiebrela que está en las sábanas,
es tu aroma de mujer en celo
que en cada madrugada
hace hervir mi sangre
y me lleva a un mundo de unicornios.
Un aroma que mina
y mi esperanza aviva,
que mi leño atiza
y mi existencia humedece.

Lujuria
Tacto agonizante,
mano presurosa que recorre
todos los rincones
de un mundo de leche y miel.
Noche estrellada,
hierro forjado, testigo mudo
de una convulsión de amor.
¡Oh momento feliz
aquel cuando dos cuerpos
se unen en la pasión y en el sudor.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Padrinos II



Aquella noche, un viernes creo, no teníamos planes seguros con nadie. Habíamos hecho algunos contactos durante la semana, pero no habíamos confirmado nada . Estabamos tranqui viendo qué aparecía de interesante en la página de contactos. De repente una pareja nos saluda. Eran nuevitos en la página y en el mundo sw. Pegamos una onda terrible desde el principio. La charla fue muy amena y divertida. Ellos querían experimentar nuevas sensaciones, y nosotros gentilmente nos ofrecimos a ayudarlos, jajaja. No demoramos mucho en combinar la cita. A la 1.30 de esa misma noche ya estabamos juntos en un bar tomando una cervecita y riéndonos de cualquier cosa. Ella era muy linda, bajita, hermoso cuerpo y una carita angelical. Él alto, muy fachero y divertido . Una pareja preciosa. Es increíble lo coincidentes que fuimos. Mi chico y él se parecen mucho en la forma de ser, y nosotras a su vez, también coincidimos en todo, hasta en la profesión, jajajaj.

Ellos tenían muy claro lo que querían: un encuentro soft ( es decir con juegos y caricias entre los cuatro, pero no intercambio). Nosotros comprendimos perfectamente y aceptamos gustosos la propuesta. Por supuesto que aquella cita fue pensada en una primera instancia , sólo como un encuentro para conocernos, sin el compromiso de hacer nada en ese momento. Pero todo se fue dando naturalmente.

Después de charlar un largo rato en aquel bar, nos fuimos a un pub a bailar un rato. Todo estaba más que bien. Mientras bailabamos , mi chico se acercó y me dijo que le pregunte a ella si se animaba a algo más. Ellos, los hombres, habían estado conversando a solas, y sólo faltaba que ella estuviera de acuerdo. Entonces yo, ni lerda ni perezosa jajajaj, se lo pregunté de una. Recuerdo su mirada cómplice y su sonrisa algo nerviosa aceptando mi propuesta. Cuando se lo dije a ellos, no demoramos ni dos minutos en estar sentados nuevamente en su auto, camino al telo.

Por fin llegamos. Confieso que nosotros también estabamos nerviosos, porque esa era la primera experiencia de los chicos, y queríamos que todo saliera bien.
Nos recostamos los cuatro en la gigantesca cama y empezamos a jugar cada uno con su pareja. Sentíamos su temblor, su nervios mezclados con una gran excitación. En un momento puse mis manos sobre el cuerpo ardiente de aquella hermosa chica , ella ferzomente se avalanzó sobre mi y empezamos a besarnos desesperadamente. Si bien, a esa altura yo ya había tenido acercamientos con otras mujeres, aquel encuentro fue el más caliente que hasta ese momento tuve.
Recuerdo nuestras suaves manos recorriendo nuestros cuerpos ardientes. Como un imán, nuestras conchitas llamaban a nuestros dedos, que se hundían en lo más profundo de nuestro ser. Nuestras bocas húmedas y sedientas se buscaban con desesperación. Ellos, sentados al borde de cada lado de la cama, miraban atónitos aquel maravilloso espectáculo. Nuestro deseo nos pedía más y más, hasta que nuestras lenguas se encontraron de frente con cada uno de nuestros clítoris. Mmmm... Nos lamíamos insesantemente, nuestros labios enrojecieron de tanto saborearnos. Una arriba de la otra, con nuestra intimidad en la boca de cada una, nos retorcíamos de placer. Entonces ellos se hicieron lugar. Sus manos empezaron a tocarnos... lentamente. Mi chico se acercó tímida pero deseosamente a su concha y empezó a chupársela incalsablemente, mientras acariciaba sus pezones erectos. Mientras tanto yo me estrechaba en un apasionado beso con el chico. Sus manos acariciaban mi cuerpo agitado, mientras observaba de reojo como mi chico disfrutaba de su mujer. Entonces abrió mis piernas y suavemente empezó a lamerme. Yo sentía en su roce esa cuota de nervios que no te abandona la primera vez ( ni ninguna, jajajaj) y compredía que estuviera muy pendiente de su chica. Le preocupaba mucho que ella la estuviera pasando bien. Y efectivamente ella estaba plena. El contacto con mi chico también fue muy apasionado, lleno de besos , lenguas y manos por todos lados. La calentura nos devordaba a los cuatro. Entonces él tomó de la mano a su mujer y empezó a cogerla, mientras nosotros nos devorabamos a besos. Empezamos a coger furiosamente, hasta que nuestros cuerpos empezaron a temblar de placer y explotamos en un sólo abrazo. Los cuatro quedamos tendidos en aquella inmensa cama, colmados de dicha y lujuria.
Todo salió perfecto. Esta vez nosotros fuimos los padrinos, jajaja. Ellos descubrieron la adrelanida de este juego y yo reafirmé el placer que me provoca sentir a otra mujer.
Nuestras experiencias nos llevaban a más. Unos días después experimentaríamos nuevas sensaciones, esta vez acompañados de varias personas....

jueves, 30 de agosto de 2007

Juego de a tres

Sobre nuestra cuarta experiencia no tengo mucho que decir porque caímos en las manos de unos boludos totales. Ni coger sabían... así que no voy a poner mi energía relatando hechos que prefiero olvidar.
Hoy tengo ganas de contarles nuestra primera experiencia en un trio HMH. Mmmm... esto si que me pone cachonda otra vez, jajajajaj.
Bueno, no doy más vueltas, y les cuento esta espectacular historia ( se la dedico a todas aquellas mujeres que tienen esta fantasía, anímense chicas!!!).
Lo conocimos por supuesto a través de la página de Contactos. Lo primero que me llamó la atención fue su buen manejo en el chat, jajajaj ( tiempo después comprobaría que se manejaba bien en todo sentido, jjajaj). La conversación empezó siendo muy inocente, presentaciones practicamente formales, hasta que empezamos a levantar el tono de las preguntas. Me encantan las charlas eróticas, así que nos colgamos ratonéandonos con un posible encuentro. Todo giraba en torno a lo que me haría si estuvieramos juntos, que le haría yo, que nos gustaba a los dos... en fin... muy caliente la conversación. Nos pasamos los números de celu, y a los días me mandó un mnsjito. La verdad, hasta el momento mis encuentros con los hombres de las parejas había sido buenos, pero yo sentía que podía dar mucho más. Tenía ganas de calentarme furiosamente con alguien. Y esta era una gran oportunidad.
Quedamos en que nos pasaba a buscar para ir a tomar algo por ahí. Fue muy puntual. Todo un señorito. Cuando lo vi me encantó. Un bombón. Mmmm, todo pintaba de diez. Tomamos unas cervecitas mientras charlamos un largo rato. Todos sus relatos dejaban ver que tenía mucha experiencia en tríos, lo cual nos tranquilizaba porque esta experiencia era totalmente nueva para nosotros. Por suerte también pegó muy buena onda con mi flaco, así que estaba todo más que bien.
Finalmente dejamos las cervecitas vacías en la mesa y nos fuimos en su auto al telo. Yo subí adelante, algo tímida y bastante nerviosa. Llevaba puesto una pollerita negra y una musculosa roja muy escotada. En medio del camino recuerdo que se dio vuelta, lo miró a mi chico y le dijo:-Permiso! e inmediatamente puso su mano derecha entre mis piernas, levantándome la pollerita hasta llegar a mi concha, la cual instantáneamente empezó a mojarse. Sus manos jugaban con mis piernas y mis lolas sin cesar. Yo , por mi parte, me entregué a su juego, abriendo las piernas para que me tocara profundamente. Mmmm.... que caliente estaba, jajajaj.
Por fin llegamos al hotel, pero tuvimos que esperar un rato para entrar a la habitación. Por supuesto el juego de manos siguió, y los besos se soltaron también. No aguantaba más las ganas de cogerlo. Por suerte sonó el telefóno que nos avisaba que podíamos pasar.
En la habitación todo fue feroz. Apenas entramos, me apoyo contra una pared, me levantó la pollerita y empezó a apoyarme su durísima pija. Mmmm, podía sentir su gran dimensión con solo rozarla. Yo tomé de la mano a mi chico y lo traje al juego. Quería sentirme apoyada por dos ardientes pijas. Uno adelante y el otro atrás. Poco a poco me sacaron la ropa, mientras entre los dos me besaban todo el cuerpo, uno de cada lado. A su vez, yo les saqué lentamente la ropa a los dos y cuando los tuve desnudos frente a mí, empecé a besarlos a los dos mientras frotaba sus pijas con cada mano. Me fuí agachando lentamente hasta arrodillarme frente a ellos y comencé a saborear esos hermosos miembros que me volvían loca. Chupaba uno y otro con muchísimas ganas, logrando que ellos se retorcieran de placer. Me tiraron a la cama y mientras uno me hacía sexo oral, yo se lo hacía al otro. Mmmmm, estuvimos un buen rato así, ellos cambiando de lugar , repartiéndose mi conchita que en ese momento hervía de placer. Yo gozaba chupándolos, besándolos, dejando que ellos me hicieran lo que más deseaban. De repente, sentí la pija de aquel hermoso chico penetrándome salvajemente. entraba y salía como loco. Mmmm, su tamaño me calentaba aún más. Era grande, ancha, muy sabrosa. Mientras él me cogía yo se la seguía chupando ami chico, que me miraba con alegría sabiendo que yo estaba disfrutando como loca. Después cambiamos, y mi flaco empezó a cogerme mientras él me besaba las lolas y la boca como loco. Su lengua penetraba mi boca de la misma forma que mi chico pentraba mi conchita. Mmmm , yo explotaba del placer. Empecé a buscar esa dulce sensación hasta que mis gemidos invadieron el lugar.
Todavía estaba agitada sintiendo la picazón de aquel magnífico orgasmo cuando él nos preguntó si nos animabamos a una doble pentración. Esa era nuestra gran fantasía, así que por supuesto aceptamos la porpuesta. Él se recostó en la cama y yo me subí sobre su aridente pija , dejando mi colita bien paradita para mi chico. Poco a poco fui relajándome para que mi chico me penetrara. Me encanta el sexo anal, pero esa era una experiencia nueva, así que estaba un poquito nerviosa . Sentí su pija empujar lentamente, buscando el lugar exacto para entrar. El otro chico me agarraba la cara delicadamente y me decía:- Tranquila, esto te va a encantar- Mmmm, y así fue. Recuerdo esa hermosa sensación y me estremezco. Luego de unos minutos de laburo, jajajaj, mi chico finalmente se dio lugar y metió toda su pija en mi ardiente colita. Cómo describirles aquella sensación??? Un dulce dolor se mezclaba con un gran goce. Cogimos, y cogimos, hasta que sentí sus exquisitas explosiones. La calentura nos enloquieció a los tres y yo me sentí realmente plena aquella inolvidable noche.
En aquel encuentro , mi chico y "él" lograron hacerme sentir una reina, deseada y totalmente satisfecha.
Los deseos mutuos estaban más fuertes que nunca. Cuando llegamos a casa cogimos deseperadamente, reviviendo cada momento vivido esa noche. Creo que "el después" de cada historia es lo más excitante de todo esto, y es lo que realmente motiva la búsqueda. Así es ,así fue y así será.
Un tiempo después aparecerían en nuestras vidas una pareja inolvidable y entrañable, con quienes no sólo compartimos una cama sino una hermosa amistad.

Amigos de cama y de vida


Con ellos chateamos mucho tiempo, creo que fueron unas de las primeras parejas que conocimos por la página. Desde el primer momento se formó una atmosfera cálida y de mucha confianza.
Era un sábado por la noche, el día siguiente de nuestra segunda experiencia. Como les conté, aquella no había sido tan buena, así que fuimos a nuestra nueva cita un tanto nerviosos otra vez. Pero a diferencia de la primera, los nervios de esta se mezclaban con el fantasma de la noche anterior.
Llegamos un rato antes que ellos, así que tuvimos tiempo de conversar un rato a solas. Coincidimos en que debíamos liberarnos de cualquier atadura, y tratar de disfrutar a full. Personalmente, me lo propuse como mi meta para ese encuentro.
Finalmente llegaron. Recuerdo que chateando con él, me había preguntado si me jodía el tema de la altura ( yo soy bastante alta) y yo le dije que no. Cuando aparecieron... guauuuu.... él era realmente mucho más bajito que yo, jajajaja. Ella bien robusta, muy linda de cara, grandes tetas. Empezamos a charlar, y la verdad que congeniamos tanto, y nos reimos de tal forma, que era imposible pensar que la ibamos a pasar mal en la cama.
Como todo estaba bien, decidimos irnos del lugar y encaminarnos a un telo. En el viaje continuamos riéndonos de todo, sus historias eran muy graciosas.
LLegamos muy rápidamente. La habitación era preciosa, con un jacussi fantástico en un costado, y grandes espejos sobre todas las paredes. Como era de esperar yo estaba nerviosa, pero me tranquilizaba la buena onda de los chicos.
Recuerdo que me senté en la cama, mi chico estaba mirando el jacussi, cuando de repente sentí la mano de él razandome dulcemente la espalda. Mmmm, pude sentir su calentura en ese instante. Luego cada uno empezó con su pareja. Mi cuerpo temblaba todo, tenía muchas ganas de coger. Los besos y las manos empezaron a mezclarse. De repente, me animé y mientras ellos estaban abajo nuestro, la agarré a ella del cabello y le rompí la boca. Estuvimos besándonos un buen rato. Mmmmm.... me gustaba hacerlo.... ellos abajo se pusieron más locos todavía. Entonces nos cruzamos. Él empezó a besarme dulcemente la cara, l a boca... mmm.... el cuello... mientras con sus manos me acariciaba el clítoris y las lolas. Yo me movía para que sus dedos se resbalaran con mi húmedad. Me recostó y lentamente empezó a bajar con su lengua hasta llegar a mi conchita que temblaba del placer. Mi chico, por su lado, hacía lo mismo con ella. Estaba perdido entre sus piernas. Recuerdo su lengua feroz devorándome la conchita, lo disfrutaba tanto, y él me lo hacía saber. Sus manos recorriendo mi cuerpo delataban su gran calentura, y eso si duda, logró que yo me relajara y gozara como loca. A medida que avanzaba sobre mi cuerpo, mis piernas se iban abriendo casi automáticamente, jjajaa. Quería que me penetrara, quería sentir su hermosa pija dentro mío. Y así fue. Mi empapada conchita se abrió para dejarlo entrar con fuerza. Mmmm.... yo le pedía más, quería sentir todo su vigor dentro mío. Y él me daba y me daba, con una perfecta mezcla de ternura y ferocidad. Yo lo apretaba entre mis piernas... succionándolo con mis labios. Después, lentamente me dio vuelta y me empezó a coger de cuatro. Adoro esa pose. Gozo sin cesar. Él me acariciaba la espalda, me agarraba los muslos con fuerza y me cogía como loco. Entraba y salía con un ritmo enloquecedor.... hasta que sentí su estallido contenido.... mmmm.... Nos rescotamos complacidos y mi chico vino hacia mi y empezó a cogerme. Lo aprisioné entre mis piernas y me froté contra su pija hasta que sentí el temblor que devora mi cuerpo y mi alma y el suyo también. Caimos rendidos en la cama, felices y agotados.
Aquella experiencia fue muy positiva porque nos despejó todos los temores y nos animó a más. Además cosechamos una hermosa amistad que todavía nos acompaña. No volvimos a coger con ellos, pero estrechamos una hermosa relación.
Estabamos dispuestos a más... queríamos ampliar nuestros horizontes. Seguimos haciendo contactos y una noche llamaron nuestros proximos compañeros de cama.