La segunda parte del 2008 fue bastante complicada, tanto así que nuestras salidas se redujeron mucho, es por esto que no actualicé nuestras aventuras sw. Pero el 2009 empezó con toda la fuerza y vitalidad ahorradas por tanto tiempo. Y empecé mi nuevo año de vida con todas las ganas, mi líbido no soportaba más la ausencia de sexo compartido con más de una persona. A esta altura el cuerpo pide más y más.
Apenas empezó enero mi chico me organizó una sorpresita para mi cumpleaños: invitó a un amigo para hacer inolvidable esa noche. Y realmente, asi fue. Mmmmm, absolutamente imborrable.
Llegó tardecito, ya eran casi las tres de la mañana. A esa altura yo ya estaba más que calentita, mi deseo me desbordaba. Para darle más emoción a la noche, me vestí acorde a la situación: tanguita, pollerita transparente y un mínimo corpiñito. Cuando llegó lo primero que hizo fue partirme la boca de un beso largo, muy húmedo y sabroso. Sus manos inmediatamente rodearon mi cintura y se corrieron hasta mi cola. Mi cuerpo ardía de placer, la humedad entre mis piernas empezaba a invadirme.
Conversamos sobre cualquier cosa por un rato, mientras tomabamos algo para refrescarnos aunque sea un poco. El verano nos azotaba y nuestros cuerpos levantaban más temperatura a cada minuto. Me tomó de las manos y me llevó hacia él. Sus labios empezaron a recorrer cada parte de mi cuerpo sediento. Sus dedos jugaban incansablemente con mi clitoris, se llenaban de mi ardor. Los sentía entrar y salir de mi conchita con fuerza, con deseperación, mientras sus labios estaban pegados a mis pezones. Nuestras bocas se buscaban casi sin aire, y nuestras manos se entrecruzaban sin cesar. Lo puse de pie y bajé hasta su enorme pija, quería saborearla, sentirla firme y jugosa. Y se la chupé con todas mis ganas. Él me tomaba del cabello y me acariciaba la espalda, mientras me decía cuánto le gustaba mi succión. Estuve un buen rato jugando con mi lengua en su miembro , y después él me retribuyó la gentileza. Me tiró sobre un colchón, me abrió bien las piernas y empezó a lamer mi insaciable conchita. Me encanta sentir que me la coman, que me la devoren hasta explotar. Y asi fue. Su lengua me pentró antes que su pija y gocé como loca. Son indescriptibles los temblores a los que me llevó la friccion de esa lenguita contra mi clitorís. Cuando me vió temblando del placer, sentí su hermosa pija entre mis piernas, que se abrían deseosas de más. Empezó a cogerme suavemente, hasta tomar cada vez más fuerza y ritmo. Yo gemía sin parar, gozaba deseperadamente con cada movimiento, con cada beso. Sus dedos, mientras tanto, tocaban mi cola, la penetraban también, suave pero agilmente. Me retorcía del placer. Entonces apareció mi chico en escena. Hasta ese momento se habia mantenido a un costado, solo observando mi goce descontrolado. Se acercó y me puso su pija en mi boca,mmmmm. Se la chupé con devoción mientras su amigo me cogía con todas sus ganas. Después me pusieron de cuatro. Yo me aferré con fuerzas a los brazos de mi flaco porque sabía lo que se venía: la enorme pija del otro penetrando mi cola. Al principio el dolor me devoró, hasta que sentí la relajación y el placer en todo mi cuerpo. Mientras él me cogía, yo seguía chupandole la pija a mi chico, mmmm, riquisima. Pero yo quería mas, y más. Entonces me penetraron los dos. Me subí sobre mi amigo, acomodé su pija muy adentro mío, y paré mi colita para que mi chico la llenara. Me cogieron divinamente, sin parar. Ellos ya no daban mas. Sentí sus orgasmos en todo mi cuerpo, quedé toda pegajosa y absolutamente feliz.
lunes 2 de febrero de 2009
jueves 17 de julio de 2008
El tiempo pasa!!!!
Guauuuu, mil perdones por mi cuelgue, me super perdí de este espacio tan valioso y divertido. La verdad anduve con muchas complicaciones, y por mucho, mucho tiempo, no pude volver a conectarme con uds, amigos. Pero aca estoy de vuelta, dispuesta a contarles detalladamente mis historias sw. Ahora me va a resultar complicado elegir las experiencias que tuvimos para excribirlas aca, porque fueron varias, jajaja. Voy a elegir las más excitantes.
Hoy les voy a contar la historia de lali y ger. Nos conocimos por chat, como con la gran mayoría de parejas con las que estuvimos. Desde el primer momento pintó muy buena onda. Las charlas se basaban en una mezcla justa de erotismo y seducción, muy picantes, muy calientes. Nos encontramos en un bar. Desde el momento que los vimos entrar nos gustaron. Una pareja hermosa, los dos muy atractivos. Conversamos, tomamos algo, nos miramos y como todo estaba en orden, jajaj, decidimos ir a a la casa de ellos. Cuando salimos del bar nos pusimos de acuerdo para intercambiar las parejas desde ese momento, y las chicas nos fuimos cada una con la pareja de la otra. Ger puso en marcha su auto, y cuando estabamos a punto de salir, se acercaron el falco y Lali porque nuestro auto se habia quedado si batería. Ufaaaa!!!! jajaja. Despues de varios intentos para hacerlo arrancar, decidimos ir los cuatro en el auto de los chicos. Yo iba adelante con Ger, y el flaco se acomodó con Lali en la parte de atrás. Apenas habiamos recorrido unas cuadras cuando sentí que ellos ya habían comenzado con los mimos. Yo los miraba por el espejito, y me ratoneaba mucho al verlo al flaco besarse tan apasionadamente con ella. Mmmm, me empecé a mojar sin darme cuenta, jajajaj. Ger también miraba la escena muy caliente, así que decidió detener el auto y avanzarme a mi. Sentí sus labios calientes partirme la boca. Sus manos recorrían mis piernas y mis lolas. Estabamos muy excitados los dos. Los chicos atrás seguían su historia euforicamente. el flaco ya le había bajado la remerita a Lali, y estaba disfrutando de sus hermosas lolas, grandes y duras, ideales. Sus manos recorrían sus piernas, hasta llegar a su ardiente conchita. Estaban enredados en besos y manos. Sin miedo a equivocarme, puedo decirles que nunca antes lo habia visto al flaco tan caliente, y eso que no era nuestra primera vez, jajajaj.
Finalmente, despues de algunas frenaditas en el camino, llegamos a la casa de los chicos. Muy gentilmente nos invitaron unos tragos mas, pero todos estabamos ansiosos por ir al dormitorio. Veníamos ya muy calientes, nuestro sexo explotaba.
Nos desnudamos mutuamente, lenta y gozosamente. Sentía la pija de Ger erecta, jugosa, y sin darle tiempo me bajé a chuparsela. Él me tiró a la cama, me abrió las piernas y empezó a hacerme temblar con su lengua caliente y sedienta. Mmmmm, yo me retorcía de placer.En pocos minutos empecé sentir ese dulce temblor que abarca todo mi cuerpo ante de explotar. Y exploté gozosamente. Al lado el flaco también disfrutaba lamiendole la conchita a Lali, con fuerza, con pasión, con toda sus ganas. Ella gemía y se retorcía, lo agarraba de la cabeza y lo traía hasta su boca, hasta sus tetas y se enredaba en sus piernas. Los cuatro estabamos desesperados de placer. Sentí de pronto el sabroso miembro de Ger penetrarme suavemente. Yo le pedía fuerza, rigor, quería que me la diera con todas sus ganas, y así fue. Mmmmm , poco a poco su ritmo se aceleró y sentí su gran pija cavar en lo más profundo de mi ser. Nuestras bocas se unían en besos desesperados, nuestras lenguas se entremezclaban sabrosamente. Miré a Lali y al flaco, y vi que ellos también estaban cogiéndose. El flaco la había puesto de cuatro y le estaba dando con todas sus fuerzas. Ella gritaba, le pedía más.La aacostó en la cama y la volvió a coger, hasta que lo vi explotar también de placer. Sus cara reflejaban un placer desenfrenado. Ger también había terminado después de cogerme con todas sus ganas y potencia. LA verdad los cuatro habíamos llegado a nuestro punto máximo de placer.
Volvimos a casa en llamas. Seguimos cogiendo deseperadamente. Nos desperatamos al otro día y seguimos, más y más. Fue una experiencia alucinante, altamente caliente, que nos llenó de emoción y erotismo.
Nos mantuvimos en contacto, tan en contacto, que poco tiempo después, la hisotoria se repitió, esta vez con algunos condimentos extras.
Hoy les voy a contar la historia de lali y ger. Nos conocimos por chat, como con la gran mayoría de parejas con las que estuvimos. Desde el primer momento pintó muy buena onda. Las charlas se basaban en una mezcla justa de erotismo y seducción, muy picantes, muy calientes. Nos encontramos en un bar. Desde el momento que los vimos entrar nos gustaron. Una pareja hermosa, los dos muy atractivos. Conversamos, tomamos algo, nos miramos y como todo estaba en orden, jajaj, decidimos ir a a la casa de ellos. Cuando salimos del bar nos pusimos de acuerdo para intercambiar las parejas desde ese momento, y las chicas nos fuimos cada una con la pareja de la otra. Ger puso en marcha su auto, y cuando estabamos a punto de salir, se acercaron el falco y Lali porque nuestro auto se habia quedado si batería. Ufaaaa!!!! jajaja. Despues de varios intentos para hacerlo arrancar, decidimos ir los cuatro en el auto de los chicos. Yo iba adelante con Ger, y el flaco se acomodó con Lali en la parte de atrás. Apenas habiamos recorrido unas cuadras cuando sentí que ellos ya habían comenzado con los mimos. Yo los miraba por el espejito, y me ratoneaba mucho al verlo al flaco besarse tan apasionadamente con ella. Mmmm, me empecé a mojar sin darme cuenta, jajajaj. Ger también miraba la escena muy caliente, así que decidió detener el auto y avanzarme a mi. Sentí sus labios calientes partirme la boca. Sus manos recorrían mis piernas y mis lolas. Estabamos muy excitados los dos. Los chicos atrás seguían su historia euforicamente. el flaco ya le había bajado la remerita a Lali, y estaba disfrutando de sus hermosas lolas, grandes y duras, ideales. Sus manos recorrían sus piernas, hasta llegar a su ardiente conchita. Estaban enredados en besos y manos. Sin miedo a equivocarme, puedo decirles que nunca antes lo habia visto al flaco tan caliente, y eso que no era nuestra primera vez, jajajaj.
Finalmente, despues de algunas frenaditas en el camino, llegamos a la casa de los chicos. Muy gentilmente nos invitaron unos tragos mas, pero todos estabamos ansiosos por ir al dormitorio. Veníamos ya muy calientes, nuestro sexo explotaba.
Nos desnudamos mutuamente, lenta y gozosamente. Sentía la pija de Ger erecta, jugosa, y sin darle tiempo me bajé a chuparsela. Él me tiró a la cama, me abrió las piernas y empezó a hacerme temblar con su lengua caliente y sedienta. Mmmmm, yo me retorcía de placer.En pocos minutos empecé sentir ese dulce temblor que abarca todo mi cuerpo ante de explotar. Y exploté gozosamente. Al lado el flaco también disfrutaba lamiendole la conchita a Lali, con fuerza, con pasión, con toda sus ganas. Ella gemía y se retorcía, lo agarraba de la cabeza y lo traía hasta su boca, hasta sus tetas y se enredaba en sus piernas. Los cuatro estabamos desesperados de placer. Sentí de pronto el sabroso miembro de Ger penetrarme suavemente. Yo le pedía fuerza, rigor, quería que me la diera con todas sus ganas, y así fue. Mmmmm , poco a poco su ritmo se aceleró y sentí su gran pija cavar en lo más profundo de mi ser. Nuestras bocas se unían en besos desesperados, nuestras lenguas se entremezclaban sabrosamente. Miré a Lali y al flaco, y vi que ellos también estaban cogiéndose. El flaco la había puesto de cuatro y le estaba dando con todas sus fuerzas. Ella gritaba, le pedía más.La aacostó en la cama y la volvió a coger, hasta que lo vi explotar también de placer. Sus cara reflejaban un placer desenfrenado. Ger también había terminado después de cogerme con todas sus ganas y potencia. LA verdad los cuatro habíamos llegado a nuestro punto máximo de placer.
Volvimos a casa en llamas. Seguimos cogiendo deseperadamente. Nos desperatamos al otro día y seguimos, más y más. Fue una experiencia alucinante, altamente caliente, que nos llenó de emoción y erotismo.
Nos mantuvimos en contacto, tan en contacto, que poco tiempo después, la hisotoria se repitió, esta vez con algunos condimentos extras.
martes 9 de octubre de 2007
Reflexiones swinger
Uhhh, por fin de vuelta!!! Estos últimos días estuve como loca con el laburo, sin tiempo de nada, salvo de coger, por supuesto, jajajjaj.Para eso siempre hay tiempo, y si no lo hay, se lo inventa. Anoche estuvimos leyendo con el flaco una página sobre la filosofía swinger, y me gustaría compartir con udstedes algunos de los puntos más descriptivos de esta especial forma de vida. Estos estractos los tomé prestados de http://www.sexovida.com/educacion/swingers.htm. Los escribe Daniel Bracamonte, el presidente de la Asociación Swinger de Argentina.
El swinger es una actividad de parejas que nace de una relación estable, crece como fantasía de ambos, recorre el proceso de construcción de la confianza mutua, de la caída de los prejuicios y, superado ese momento, comienza el juego en la búsqueda de la primera experiencia.
A veces ese juego se extiende por años, otras su resolución es inmediata, pero de una u otra forma ese proceso hecho en conjunto por la pareja es la sal que da sentido a este estilo de vida. Llegar cada noche después de un encuentro y hablar con nuestra pareja sobre lo vivido, excitarse con los recuerdos, internalizarlos en el lecho, es abonar la intimidad de la pareja, hacer crecer la convivencia. ¿Qué sería del swinger fuera de la pareja?: nada. El hecho de estar en una cama con más gente puede ser muy reconfortante aunque no sea más que eso.
El hecho es que la igualdad de entrega es vital para completar la fantasía vibrante del swinger: “yo lo hago con el ser que tú amas y tú lo haces con el que yo amo”.
Acordar con nuestra pareja la elección de otra es parte del juego, es la búsqueda de un equilibrio entre lo bello y lo sensual, lo carnal y lo sensorial. Hay piel con una persona cuando establecemos cercanía con ella, ahí detectamos el encanto. Ese juego lo hacemos juntos, lo que le da esa explosiva carga de complicidad en la pareja que es tan excitante como el sexo mismo. La pareja liberal no tiene esa oportunidad: juega en soledad y cuenta a su pareja sólo lo que le parece prudente contar; el resto de la historia no siempre la
declara. Es la parte donde juega lo romántico, aspecto inexistente entre los swingers.
Una cosa es segura: el sexo swinger no puede reemplazar al sexo en pareja porque, aunque este sea espaciado, cuando se da tiene otro origen. Y también es bueno aclarar que el sexo swinger, cuando da placer al practicarlo, se vuelve parte de la vida sexual de la pareja y es complejo desandar el camino recorrido. Podemos hablar de una interacción entre ambas variantes: el intercambio eleva el morbo junto a las fantasías de la pareja, y generan una
complicidad sexual que estimula genitalmente. Es por esta razón que muchas parejas ven incrementada su sexualidad de pareja después del primer intercambio.
Somos ¨osciladores¨, vamos del placer hacia lo nuevo. Sólo tenemos un puerto fijo en nuestro constante navegar: nuestra pareja.
“Te amo, te comparto”: esta es quizás la primera contradicción en el swinger. La idea del amor está asociada culturalmente a la posesión indisoluble del cuerpo del ser amado: sólo nosotros disfrutamos de él y sólo el ser amado disfruta de nuestro cuerpo; así es, por lo menos, en la consideración general. La pregunta es por qué, y la respuesta es muy larga y compleja. Pero lo cierto es que la posesión física del otro tiene que ver con aspectos reproductivos y no sexuales en su origen. Claro que si bien hoy el tema de la reproducción, su control y prevención, están ligados a la utilización de variados recursos de muy alta eficacia, la idea de la posesión física del ser amado no cambió en general. Es que dos mil años de cultura pesan.
Miedo, ese es el trasfondo de la contradicción que percibimos al ver gozar a nuestra pareja con un tercero. Los swingers transformamos el miedo en confianza, y la aterradora imagen de que nuestra pareja goce con otros en una placentera forma de compartir fantasías y placer mutuo. Lo contradictorio es en general dialéctico: negamos lo que aceptamos y aceptamos lo que supuestamente negamos. El swinger es en sí una contradicción: puede ser placentero y nocivo, conveniente e inconveniente, todo depende de cómo se viva.
Los swingers buscamos una alternativa a la infidelidad, comprendimos que saber lo que desea nuestra pareja y vivirlo en conjunto es mejor que ocultarlo, mentir o realizar sin su saber o conocer. Muchos de nosotros ya no comprendemos el estado anterior en el que vivíamos, nos parece raro no poder disfrutar de otros cuerpos y sensaciones por el hecho de estar en pareja o casados, tan raro como ve parte de la sociedad al swinger. La razón, la verdad, está en la ciencia, no en la moral, sino en la realidad de lo que somos y no en la costumbre de actuar como nos enseñaron.
Realmente la vida swinger es gran desafío. Saber vivirla en plenitud garantiza a la pareja un alto nivel de complicidad y una gran entrega de amor. ¿Uds qué piensan amigos?
El swinger es una actividad de parejas que nace de una relación estable, crece como fantasía de ambos, recorre el proceso de construcción de la confianza mutua, de la caída de los prejuicios y, superado ese momento, comienza el juego en la búsqueda de la primera experiencia.
A veces ese juego se extiende por años, otras su resolución es inmediata, pero de una u otra forma ese proceso hecho en conjunto por la pareja es la sal que da sentido a este estilo de vida. Llegar cada noche después de un encuentro y hablar con nuestra pareja sobre lo vivido, excitarse con los recuerdos, internalizarlos en el lecho, es abonar la intimidad de la pareja, hacer crecer la convivencia. ¿Qué sería del swinger fuera de la pareja?: nada. El hecho de estar en una cama con más gente puede ser muy reconfortante aunque no sea más que eso.
El hecho es que la igualdad de entrega es vital para completar la fantasía vibrante del swinger: “yo lo hago con el ser que tú amas y tú lo haces con el que yo amo”.
Acordar con nuestra pareja la elección de otra es parte del juego, es la búsqueda de un equilibrio entre lo bello y lo sensual, lo carnal y lo sensorial. Hay piel con una persona cuando establecemos cercanía con ella, ahí detectamos el encanto. Ese juego lo hacemos juntos, lo que le da esa explosiva carga de complicidad en la pareja que es tan excitante como el sexo mismo. La pareja liberal no tiene esa oportunidad: juega en soledad y cuenta a su pareja sólo lo que le parece prudente contar; el resto de la historia no siempre la
declara. Es la parte donde juega lo romántico, aspecto inexistente entre los swingers.
Una cosa es segura: el sexo swinger no puede reemplazar al sexo en pareja porque, aunque este sea espaciado, cuando se da tiene otro origen. Y también es bueno aclarar que el sexo swinger, cuando da placer al practicarlo, se vuelve parte de la vida sexual de la pareja y es complejo desandar el camino recorrido. Podemos hablar de una interacción entre ambas variantes: el intercambio eleva el morbo junto a las fantasías de la pareja, y generan una
complicidad sexual que estimula genitalmente. Es por esta razón que muchas parejas ven incrementada su sexualidad de pareja después del primer intercambio.
Somos ¨osciladores¨, vamos del placer hacia lo nuevo. Sólo tenemos un puerto fijo en nuestro constante navegar: nuestra pareja.
“Te amo, te comparto”: esta es quizás la primera contradicción en el swinger. La idea del amor está asociada culturalmente a la posesión indisoluble del cuerpo del ser amado: sólo nosotros disfrutamos de él y sólo el ser amado disfruta de nuestro cuerpo; así es, por lo menos, en la consideración general. La pregunta es por qué, y la respuesta es muy larga y compleja. Pero lo cierto es que la posesión física del otro tiene que ver con aspectos reproductivos y no sexuales en su origen. Claro que si bien hoy el tema de la reproducción, su control y prevención, están ligados a la utilización de variados recursos de muy alta eficacia, la idea de la posesión física del ser amado no cambió en general. Es que dos mil años de cultura pesan.
Miedo, ese es el trasfondo de la contradicción que percibimos al ver gozar a nuestra pareja con un tercero. Los swingers transformamos el miedo en confianza, y la aterradora imagen de que nuestra pareja goce con otros en una placentera forma de compartir fantasías y placer mutuo. Lo contradictorio es en general dialéctico: negamos lo que aceptamos y aceptamos lo que supuestamente negamos. El swinger es en sí una contradicción: puede ser placentero y nocivo, conveniente e inconveniente, todo depende de cómo se viva.
Los swingers buscamos una alternativa a la infidelidad, comprendimos que saber lo que desea nuestra pareja y vivirlo en conjunto es mejor que ocultarlo, mentir o realizar sin su saber o conocer. Muchos de nosotros ya no comprendemos el estado anterior en el que vivíamos, nos parece raro no poder disfrutar de otros cuerpos y sensaciones por el hecho de estar en pareja o casados, tan raro como ve parte de la sociedad al swinger. La razón, la verdad, está en la ciencia, no en la moral, sino en la realidad de lo que somos y no en la costumbre de actuar como nos enseñaron.
Realmente la vida swinger es gran desafío. Saber vivirla en plenitud garantiza a la pareja un alto nivel de complicidad y una gran entrega de amor. ¿Uds qué piensan amigos?
jueves 27 de septiembre de 2007
Irresistible seducción

¿Cómo describirlo? ¿Cómo poner en palabras toda la magia y la seducción de este frenético lugar? LLegamos de la mano de amigos, y cosechamos muchos más entre sus magnéticas paredes. Hacía tiempo que entre un fin de semana y otro ibamos a bailar y conocer gente copada en Zen. Sabíamos que se juntaban muchas parejas swinger ahí, pero todavía no habiamos tenido el placer de encontrarlos, o mejor dicho, de conocerlos. Hasta que un viernes fuimos y nos encontramos con una pareja amiga, que ya había hecho contacto con aquel gran grupo sw. Nos presentaron a los que estaban aquella noche, y realmente nos fascinó la onda de todos.
Reunidos en un lugar estratégico del boliche, cada viernes y sábado la temperatura sube al máximo al ritmo de la música, las caricias y los besos compartidos entre todos.
Las mujeres del grupo son muy lindas y sensuales. Cada movimiento deja entrever un gran caudal de erotismo y seducción. Vestidas para matar, bailan y se tocan entre ellas, dejando al mundo que las rodea sin respiración.
En un principio recuerdo que me sentí un poco inhibida, no sabía cómo introducirme en ese mundo tan seductor. Poco a poco, un par de ellas fueron animándome a soltarme y disfrutar a full del juego. Es así que entre un tema y otro, empecé a prenderme de sus caderas , piernas y bocas con gran deseo .
Los hombres observan y cuidan a sus mujeres del acecho de innumerables curiosos que se acercan atónitos a mirar este magnífico juego. También participan de los bailes eróticos, compartiéndose sus mujeres, tocando y besando a las que deseen.
Zen es el lugar donde se gesta la previa hot que hace falta para dar lugar luego a encuentros íntimos mucho más calientes.
Es justamente en este grupo donde conocimos a la próxima pareja con la que estuvimos.
Ella bajita, muy armoniosa, pero sobre todo, muy fogosa. Él alto, muy piola y ardiente también. Ellos fueron los primeros a los que conocimos del grupo, con los primeros que tuvimos confianza.
Los bailes sensuales y calientes en Zen fueron levantando temperatura entre los cuatro. Entre nosotras mucha franela, al igual que entre mi chico y ella y el vago y yo. Una cosa llevó a la otra, y un sábado terminamos camino al telo sin demasiadas vueltas.
Aquel auto hervía, y no porque le faltara agua, jajajaj. Sentadas en el asiento trasero, nosotras nos matamos hasta llegar al hotel. Una vez en la habitación el juego siguió sin pausas. Pero esta vez le dimos participación a los hombres que estaban más que calientes por tocarnos. Recuerdo que comencé con mi chico, pero rápidamente fuimos cruzándonos hasta terminar él saboreándo su dulce conchita y yo dejándome saborear por la incanzable lengua de el otro chico. Fue todo muy feroz. Me vienen flashbacks donde la veo a ella cabalgando sobre mi chico, él agarrandola de sus muslos para metersela con más fuerza. Yo abriendo bien mis piernas para que el otro chico me penetre suave pero tenazmente. Recuerdo que me super relajé y empecé a aprisionar su pija en mi conchita para buscar esa dulce explosión.... hasta que la encontré. Guauuu....Mmmmmmm.... todos estabamos muy calientes. Las posiciones rotaban de una pareja a otra. 69, cuatro patitas, lenguas,mmmmm.... en un momento mi chico volvió a mi y empezó a cogerme con furia hasta sentir su respiración entrecortada en mi pecho. Uyyy.... que ricooo.
Así nos iniciamos en este embriagante grupo. Y como siempre, por suerte, nos rodeamos de nuevos amigos... algunos de noche y cama... otros sólo de noche y tragos. Y son ellos los que luego nos invitaron a otro lugar que hacía tiempo queríamos conocer. Pero les anticipo, si Zen nos pareció magnético... mmmm.... este otro lugar.... como decirlo.... te devora.
domingo 16 de septiembre de 2007
ZEN
Conocímos aquel embriagante lugar de la mano de un par de parejas amigas. Hasta ese día nunca habíamos si quiera escuchado su nombre, pero desde aquella noche, ZEN se transformó en nuestro espacio de placer por excelencia. Nos gustó tanto su onda, nos sentimos tan cómodos y extasiados, que nos fuimos convirtiendo en habitués del lugar casi sin darnos cuenta.
Muchas veces fuimos solos en busca de acción, y no la encontramos,jajajaja. Pero sabíamos que algún día algo iba a pasar.
Ese finde hacía mucho frío. Pleno julio. Estabamos muy ansiosos porque se presentaba la Sexpo en Zen. Fuimos los dos solitos, primero a cenar en el restobar ( un lugar maravilloso, por cierto) y después salimos a visitar los distintos stands. Todo muy excitante. Juguetes de todo tip y tamaño; chicas porno vendiendo sus productos; repostería hot; ropa sexy,mmmm.... de todo un poco, y más.
En uno de nuestros tantos paseos cruzamos a una parejita joven, lindos los dos. Intercambiamos miradas, y cada uno siguió su rumbo. Obviamente nos dimos cuenta al instante que era una pareja sw, o si no lo eran, estaban a punto de serlo, jajjaja.
Nos fuimos a la pista central a mirar un show de sexo en vivo que estuvo buenísimo. Estabamos parados mirando, cuando sentí que alguien tocó mi hombro. Me di vuelta y eran ellos, la parejita, que nos saludaban tímidamente con la mano. Nos acercamos de una, jajajajaj . Empezamos a charlar de todo un poco y yo le dije directamente a ella que eramos sw. No se mostró tan sorprendida ante mi comentario, al contrario, sus ojos brillaban cómplicemente. La verdad no tenía ganas de dar tantas vueltas, y le pregunté de una qué buscaban ellos. Me contó que tenían ganas de experimentar sensaciones nuevas y que estaban decididos a empezar esa noche.
Estuvimos charlando un rato más en el boliche, y como ellos estaban más que decididos, en cuestión de media hora estabamos camino al telo.
Ambos eran lindos. Ella morocha, de cabello hasta los hombros, delgada, muy atractiva. Él un poco más alto que ella, de tez blanca, cabello ondulado, lindo chico.
Lo que más les despertaba curiosidad a ambos era el juego de ella con otra mujer. Nunca lo había hecho, pero tenía muchas ganas de experimentar.
Llegamos al hotel y nos acostamos las dos en la espaciosa cama. Nos miramos a los ojos, me acerqué lentamente a su boca y empecé a besarla. Ella se prendió de mi cuerpo con un gran deseo. Sus manos me recorrían toda con desesperación. Rápidamente las dos buscamos saborearnos, y nuestras lenguas se hundieron en nuestras profundidades. Ella me lamía con devoción, y yo por supuesto le devolvía esa rica gentileza de la misma forma. Estuvimos un buen rato gozándonos las dos hasta que ellos entraron en el juego. Mi chico empezó a comerle la conchita mientras ella todavía me estaba comiendo a mi. Entonces se dio vuelta y se recostó con las piernas abiertas para que él la saboreara más. Su chico, por su parte, también me abrió las piernas y comenzó a lamerme toda. Recuerdo su lengua caliente y muy húmeda deteniéndose en mi clítoris dulcemente, haciéndome retorcer del placer. Fue subiendo lentamente, besando mis lolas apasionadamente, hasta llegar a mi boca y sumergirme su lengua . Mis manos recorrían su cuerpo suavemente, hasta que llegué a su gran pija, dura y ardiente. Mi manos la tomaron y empecé a masturbarlo despacito hasta que mi boca se apoderó de ese miembro con gran deseo. Ella también lo saboreaba a mi chico con locura. Podía ver la cara de placer de ambos. La imagen me calentaba aún más. Los cuatro jugamos un buen rato con nuestras bocas hasta que no aguantamos más. Ella recostada en la cama abrió las piernas y mi chico la penetró lentamente. Sus manos deseperadas rasguñaban su espalda y mis brazos. Él también me acomodó en la cama, me subió las piernas y empecé a sentir su dureza entrando en mi conchita empapada. Sus movimientos eran suaves al principio, pero después empezaron a tomar un ritmo enloquecedor. Me hacía gozar como loca. Ella tomó a mi chico de la mano y se paró, dándole la espalda y apoyándose en el respaldar de la cama. Su cola paradita lo volvió loco, la tomó de la cintura y empezó a penetrarla fuertemente. Ella gritaba del placer. Luego volvieron a la cama, y ella se acostó a mi lado. Mientras ellos nos cogían, nosotras nos besamos nuevamente. Al oído me decía que le encantaba como la cogía mi chico... y lo que había hecho conmigo. Cogimos los cuatro apasionadamente. Mi chico explotó en un hermoso orgasmo y ella se acercó a mi para besarme más. Entre las dos empezamos a hacerle sexo oral a su chico, que a esa altura no aguantaba más y terminó explotando y tirándonos su interminable leche en nuestras caras. MMmm. Nosotras continuamos besándonos bañadas de placer.
Sin dudas ese fue uno de los mejores encuentros que tuvimos hasta ahora. Los dos nos super calentamos y disfrutamos a full. También los incluimos en nuestra cama por bastante tiempo, porque el solo hecho de recordarlos nos hace acabar dulcemente.
Es así que Zen se convirtió en nuestro paraiso terrenal. Y eso que todavía no habíamos conocido la mejor parte de su misterio.
Muchas veces fuimos solos en busca de acción, y no la encontramos,jajajaja. Pero sabíamos que algún día algo iba a pasar.
Ese finde hacía mucho frío. Pleno julio. Estabamos muy ansiosos porque se presentaba la Sexpo en Zen. Fuimos los dos solitos, primero a cenar en el restobar ( un lugar maravilloso, por cierto) y después salimos a visitar los distintos stands. Todo muy excitante. Juguetes de todo tip y tamaño; chicas porno vendiendo sus productos; repostería hot; ropa sexy,mmmm.... de todo un poco, y más.
En uno de nuestros tantos paseos cruzamos a una parejita joven, lindos los dos. Intercambiamos miradas, y cada uno siguió su rumbo. Obviamente nos dimos cuenta al instante que era una pareja sw, o si no lo eran, estaban a punto de serlo, jajjaja.
Nos fuimos a la pista central a mirar un show de sexo en vivo que estuvo buenísimo. Estabamos parados mirando, cuando sentí que alguien tocó mi hombro. Me di vuelta y eran ellos, la parejita, que nos saludaban tímidamente con la mano. Nos acercamos de una, jajajajaj . Empezamos a charlar de todo un poco y yo le dije directamente a ella que eramos sw. No se mostró tan sorprendida ante mi comentario, al contrario, sus ojos brillaban cómplicemente. La verdad no tenía ganas de dar tantas vueltas, y le pregunté de una qué buscaban ellos. Me contó que tenían ganas de experimentar sensaciones nuevas y que estaban decididos a empezar esa noche.
Estuvimos charlando un rato más en el boliche, y como ellos estaban más que decididos, en cuestión de media hora estabamos camino al telo.
Ambos eran lindos. Ella morocha, de cabello hasta los hombros, delgada, muy atractiva. Él un poco más alto que ella, de tez blanca, cabello ondulado, lindo chico.
Lo que más les despertaba curiosidad a ambos era el juego de ella con otra mujer. Nunca lo había hecho, pero tenía muchas ganas de experimentar.
Llegamos al hotel y nos acostamos las dos en la espaciosa cama. Nos miramos a los ojos, me acerqué lentamente a su boca y empecé a besarla. Ella se prendió de mi cuerpo con un gran deseo. Sus manos me recorrían toda con desesperación. Rápidamente las dos buscamos saborearnos, y nuestras lenguas se hundieron en nuestras profundidades. Ella me lamía con devoción, y yo por supuesto le devolvía esa rica gentileza de la misma forma. Estuvimos un buen rato gozándonos las dos hasta que ellos entraron en el juego. Mi chico empezó a comerle la conchita mientras ella todavía me estaba comiendo a mi. Entonces se dio vuelta y se recostó con las piernas abiertas para que él la saboreara más. Su chico, por su parte, también me abrió las piernas y comenzó a lamerme toda. Recuerdo su lengua caliente y muy húmeda deteniéndose en mi clítoris dulcemente, haciéndome retorcer del placer. Fue subiendo lentamente, besando mis lolas apasionadamente, hasta llegar a mi boca y sumergirme su lengua . Mis manos recorrían su cuerpo suavemente, hasta que llegué a su gran pija, dura y ardiente. Mi manos la tomaron y empecé a masturbarlo despacito hasta que mi boca se apoderó de ese miembro con gran deseo. Ella también lo saboreaba a mi chico con locura. Podía ver la cara de placer de ambos. La imagen me calentaba aún más. Los cuatro jugamos un buen rato con nuestras bocas hasta que no aguantamos más. Ella recostada en la cama abrió las piernas y mi chico la penetró lentamente. Sus manos deseperadas rasguñaban su espalda y mis brazos. Él también me acomodó en la cama, me subió las piernas y empecé a sentir su dureza entrando en mi conchita empapada. Sus movimientos eran suaves al principio, pero después empezaron a tomar un ritmo enloquecedor. Me hacía gozar como loca. Ella tomó a mi chico de la mano y se paró, dándole la espalda y apoyándose en el respaldar de la cama. Su cola paradita lo volvió loco, la tomó de la cintura y empezó a penetrarla fuertemente. Ella gritaba del placer. Luego volvieron a la cama, y ella se acostó a mi lado. Mientras ellos nos cogían, nosotras nos besamos nuevamente. Al oído me decía que le encantaba como la cogía mi chico... y lo que había hecho conmigo. Cogimos los cuatro apasionadamente. Mi chico explotó en un hermoso orgasmo y ella se acercó a mi para besarme más. Entre las dos empezamos a hacerle sexo oral a su chico, que a esa altura no aguantaba más y terminó explotando y tirándonos su interminable leche en nuestras caras. MMmm. Nosotras continuamos besándonos bañadas de placer.
Sin dudas ese fue uno de los mejores encuentros que tuvimos hasta ahora. Los dos nos super calentamos y disfrutamos a full. También los incluimos en nuestra cama por bastante tiempo, porque el solo hecho de recordarlos nos hace acabar dulcemente.
Es así que Zen se convirtió en nuestro paraiso terrenal. Y eso que todavía no habíamos conocido la mejor parte de su misterio.
jueves 13 de septiembre de 2007
Cinco

Habíamos pasado por varios encuentros con parejas y dos trios HMH, y la líbido pedía más. Aquella tarde mi chico se puso en contacto con una pareja y con uno de los solos con los que habíamos estado ( el mejor, jajajaj). En un rato se armó una juntada en el departamento de nuestro amigo . La propuesta me parecía interesante, y me sentía tranquila porque ibamos a estar con él, porque en el supuesto caso de que el tipo de la pareja no me calentara, tenía la opción de estar con mi amigo, y obviamente con mi chico.
A las 12:30 de la noche estuvimos puntuales en el dpto. Por suerte la otra pareja no había llegado, así que aprovechamos para charlar un poco, y nuestro amigo, por supuesto, rápidamente empezó a meter manos, jajajaj.
Sonó el timbre. Eran ellos. Ella me impactó. Delgada, de muy buenas formas, morocha, muy atractiva. Él ..... no me movió ni un pelo. Tomamos unos tragos, mientras charlamos de todo un poco. En un momento mi amigo se levantó, apagó un par de luces y puso música. Empezaba la fiesta.
Mi chico bailaba con ella, yo con él, y P(mi amigo) se dedicaba a seleccionar la música apropiada para la situación. El ambiente se tornó cada vez más caliente. Los cuerpos se rozaban, insinúandose caricias. Las manos y los abrazos se mezclaban, las caras se acercaban. Naturalemente empezamos a sacarnos la ropa, mi flaco a ella, él a mi. Ella era hermosa. Su cuerpo invitaba a los más bajos instintos. Mi chico estaba más que caliente. Podía ver en su mirada sus ganas locas de cogerla. Ellos nos llevaron lentamente a un gran sofá, donde nos sentamos con las piernas abiertas de par en par. Los besos se hacían cada vez más intensos. Poco a poco fueron bajando hasta llegar a nuestras conchitas, que a esa altura ya hervían de placer. En ese momento me entregué a su lengua y empecé a gozar de su movimiento. Ella se retorcía de placer al sentir la ferocidad de mi chico en su clítoris. P se acercó y empezó a besarnos a las dos , mientras nos tocaba las lolas. Nosotras nos mirabamos sedientas, buscando el momento de tocarnos, nos deseabamos tremendamente.
Después los tres tipos se pararon y nosotras nos arrodillamos para sentir sus grandes miembros en nuestras bocas. Tanto los calentamos, que sin darnos cuenta empezamos a sentir la abundancia de sus leches en nuestro cuerpo. Entonces empezamos a besarnos, saboreándonos, y saboreándolos.
El juego continuó rápidamente. Empezamos a coger furiosamente. Mientras a mi me cogía el vago, mi chico y P la tomaron a ella. Uno le chupaba la conchita, y ella le saboreaba la pija al otro. Así estuvimos un largo rato. Mi chico la puso de cuatro sobre un sillón y empezó a pentrarla suavemente. Me calentaba muchísimo verlo. Creo que en esta experiencia eso fue lo que más me calentó, porque yo no tuve tanta piel con el vago. Sin embargo, me solté y traté de relajarme , para disfrutar de toda la situación.
Después de un largo juego, nos tiramos todos a descansar un rato. Ella a mi lado. Sin darme cuenta, empezamos a tocarnos las dos. Se acercó a mi oído y me dijo :
" Vamos a la pieza, quiero estar a solas con vos". Mmmmm. Nos fuimos corriendo practicamente y cerramos la puerta. Nos tiramos deseperadas en la cama, y empezamos a besarnos como locas. Ella encima mío, frotaba su clítoris contra mi pierna. Yo la agarré de sus nalgas y empecé a frotarla más fuertemente. Nos comíamos la boca, nos besamos los pechos, o mejor dicho, nos devorabamos los pezones. La calentura nos descontrolaba. Entonces sentí su respiración entrecortada, su jadeo cada vez más agudo e intenso. Explotó en un riquísimo orgasmo y nos abrazamos tiernamente.
Ellos abrieron la puerta de la habitación y se sumaron. Yo me quedé de pie con el vago, que subía y bajaba, lamiéndome toda. Yo agarraba su cabeza y me la metía entre las piernas para sentir nuevamente su lengua devorándome. Mi chico con ella en la habitación principal.La alzó y la penetró asi, de parados. Esa imagen me mató. Mmmm: La tomó de la cola con fuerza y la movía con un ritmo enloquecedor. Ella gozaba como loca. Entonces tomé al vago de la mano y nos fuimos a uno de los sillones del living. Me puse de cuatro y empezó a penetrarme con una cadencia que fue tomando cada vez más fuerza. Me encanta eso. Mmmmm: Su pija era grande. Me hacía vibrar toda. Mi chico ahora estaba sentado en un sillón, ella encima moviéndose lentamente, mientras él le chupaba las lolas, le besaba el cuello y la boca desesperadamente. El final fue casi paralelo. Me di vuelta y él empezó a masturbarse sobre mi cara. La imagen se repetía entre mi chico y ella. Y.... finalmente los dos volvieron a bañarnos con sus ardientes líquidos.
Es increible lo que me calienta recordar ese encuentro. Por mucho tiempo cogimos como locos recordándola. El sólo escuchar cada detalle de lo que mi chico hizo con ella me hacía ( y me hace) explotar al instante. Esa es la magia de esta historia swinger: La adrenalina que te produce, la exaltación constante de la líbido ante el más mínimo detalle.
La búsqueda nos llevó a otros destinos sin darnos cuenta. Después de un tiempo, los contactos de la página resultaron insuficientes. Muchas vueltas, mucho histeriqueo. Salimos al encuentro de nuevos horizontes y llegamos a ese mágico lugar.
jueves 6 de septiembre de 2007
Poemas
Me encantaron los poemas de mi amigo Víctor González Solano. Realmente un suspiro del alma. Con su permiso, tomé prestado algunos para compartir con uds. Disfruten amigos!!!
Respuesta
Torso desnudo.
Lengua que camina despacio y silenciosa.
Piel que se eriza.
Hendija que divide el final de tu espalda.
Punto de unión.
Jugos de amor.
Alzo mi rostro… tomo un respiro.
Me embriago.
Entonces entiendo el por qué de la vida.
Tormenta
Paso a paso, como llovizna de abril,
mi saliva se va quedando
en cada poro de tu piel.
Y en la horcadura donde emana la vida
se riega mi simiente,
liberando una tormenta
de placer y de gloria,
acto seguido… la calma.
Aroma
No es la fiebrela que está en las sábanas,
es tu aroma de mujer en celo
que en cada madrugada
hace hervir mi sangre
y me lleva a un mundo de unicornios.
Un aroma que mina
y mi esperanza aviva,
que mi leño atiza
y mi existencia humedece.
Lujuria
Tacto agonizante,
mano presurosa que recorre
todos los rincones
de un mundo de leche y miel.
Noche estrellada,
hierro forjado, testigo mudo
de una convulsión de amor.
¡Oh momento feliz
aquel cuando dos cuerpos
se unen en la pasión y en el sudor.
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